"Y finalmente te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez en la vida. Que cada momento es único, y no se volverá a repetir. Que no volveras a sentirte así.
Pero esto no tiene por que ser malo. Puedes volver a experimentar cosas parecidas, y aunque nunca sean lo mismo, volverán a ser geniales por ser nuevas, y entonces valorarás siempre lo conocido y lo que quede por conocer"
¿Quién no ha querido alguna vez detener el tiempo? ¿Quién no ha sentido como se erizaba su piel al ver una foto y rememorar ese recuerdo que anhelas volver a revivir?
Todo lo que ocurre en la vida, ocurre por algo. Los por qué se suman ante nuestros ojos y en nuestras manos está el querer saber o el dejarlo estar.
A veces no por más que se intente recuperar un instante concreto se consigue el mismo efecto que en un pasado produjo. Las oportunidades se presentan y hay que aprovecharlas o dejarlas pasar, las elecciones determinan nuestras vidas e intentar conocer de más, estropea las cosas.
A medida que pasa el tiempo hay que aprender que esa persona, esa hora, ese detalle, eso en sí que nos hizo tan feliz en un momento puntual, fue exactamente eso, nuestra felicidad instantánea.
Y en eso se basa la vida, en saber descubrir la felicidad efímera que podemos encontrar día a día y dejar de intentar manejar el tiempo y simplemente vivirlo.

