martes, 4 de octubre de 2011

La fugacidad de las gentes está en lo que vemos.

Mucha gente pasa por tu vida, como trenes por delante de tus ojos.
Unos los coges, otros no. Hay viajes que recuerdas con mas entusiasmo. E inlcuso hay alguno que preferirías no haber iniciado.




Pero una vez dentro del vagón, la decisión está tomada. Te dirijes a un destino, el que tú quieras, ¡y eso sí! puedes bajar exactamente donde te apetezca.
Muchas personas son tan fugaces como esa parada de metro.


Porque no siempre merece la pena llegar hasta el final del trayecto, también puedes quedarte con el bonito aunque breve paseo.. Y no quieras conocer más, lo estropearía.