domingo, 29 de agosto de 2010

Tiempo incansable para soñar.

En todo este tiempo incansable de soñar ni un instante, he aprendido dos cosas..
Una, que no por mucho que corras se llega antes a los sitios, y que si se va a llegar de todas las meneras, es tontería adelantarte. Hay que disfrutar las cosas a su medida.


Y la segunda es totalmente lo contrario,y es que si no haces nada por llegar a tu meta, pueda que nunca la consigas.

[Que todo lo que deseo esté con solo cerrar los ojos].