viernes, 19 de febrero de 2010

El giro del mundo nos da vida ¿Y qué mas?

No siempre se puede poner nombre a un sentimiento, a veces son tan inexplicables, que da miedo intentarlo.

Fijandome he visto que el mundo es relativamente sencillo a primera vista. Cuando vas a comprar algo, si no lo encuentras siempre habrá alguien que te solucione el problema. Al buscar trabajo, desde que se estudia todos sabemos lo que hay que hacer y generalmente donde mirar, y sino seguro que la gente de nuestro alrededor nos ayuda. Si nos pasa algo, sabemos que tenemos que ir al médico y si se trata de temas judiciales, a la policia.
Por todo esto, digo que el mundo es sencillo, pues ya esta todo organizado, no hace falta que nosotros nos pongamos a pensar cómo hay que llevar determinadas cosas, porque ya hay alguien que hace esa función.

Dandome cuenta de esto, he comprendido porque cuando algo cambia, y deja de ser como es siempre, pensamos que con el tiempo se va a solucionar ( esperamos que eso también se quede hecho por "amor al arte" ) y no es así, pues todo por muy organizado y rutinario que sea cambia constantemente.

Dejar pasar las cosas hasta que vuelven a su cauce, solo es engañarnos un poco, hasta dar con la solución.
Porque hay muchas preguntas que se pasan por la cabeza y ni los libros, ni los amigos, ni casi uno mismo puede resolver, sin parar un ratito el mundo, y cambiar algo.

Ojala no diese miedo..
Solo se trata de pensar, qué es lo que hay que cambiar para que el mundo siga girando.

viernes, 5 de febrero de 2010

" Mañana lo hago" .

Hay una fama muy generalizada que nos persigue, y que a veces se hace realidad, y es eso de que dejamos todo para el último momento.
Muchas personas trabajan mejor bajo presión, la tensión de saber que debes ser eficaz por obligación nos hace aumentar la concentración y llegar al máximo, aunque ésto también supongo nuestro agotamiento emocional y físico.

Y digo ésto, porque al igual que en el trabajo, también hay ocasiones en las que hasta los problemas que nos bombardean la cabeza buscando una solución quedan aplazados al montón de cosas pendientes. Un montón un tanto peligroso ya que se mezcla todo y luego cuesta más separar que resolver el problema en sí.

Creemos sentirnos fuertes cuando por nuestra cuenta somos capaces de resolver los inconvenientes que nos asaltan, pero la verdadera realidad es que a veces no retrasamos el proceso por vagancia, o por no saber que hacer. Caemos en el típico pozo oscuro, del que luego es mucho más difícil salir cuando realmente el poder de parar esa angustia siempre estuvo en nuestras manos.


Debemos aprender que todo tiene solución,
 aunque a veces la propia solución sea la que no nos gusta.

[pequeña.soñadora]