jueves, 20 de noviembre de 2008

Las emociones mandan.

Ni todo es bonito, ni todo es horrible. Ni todo es blanco, ni negro, ni siquiera de colores. 
Las cosas son como son, pasan por determinadas razones y en momentos concretos.
No hay un día igual a otro, ni tenemos el don de revivir una emoción igual a otra.

Puedes intentar entender tu mundo, entender tus emociones, tus miedos, y la razón de tus alegrías, pero hay cosas que se escapan de tus manos, y eso es lo que hay que aprender.

El valor de las emociones no está en ellas mismas, 
sino en lo que hacemos con ellas cuando las sentimos.

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